• Ayana

Validar los sentimientos o cómo acercarte al adolescente

La etapa adolescente de nuestros hij@s, es una etapa de alta complejidad para ellos y también para las madres y padres. Este episodio vital está lleno de cambios a todos los niveles, físico, psicológico y social. Es un momento de crecimiento y transición que supone un gran reto para las familias, ya que irremediablemente nuestr@s adolescentes empiezan a construir su propia identidad y a diferenciarse de las figuras referenciales de crianza. Esta realidad implica necesariamente una distancia en la relación con los hij@s que suele preocupar a los padres y madres.

Hoy, de la mano de dos grandes expertas en la materia, Faber y Mazlish (2006) os proponemos una de las estrategias comunicativas más potentes para favorecer un acercamiento a l@s adolescentes. En esta etapa evolutiva, la dimensión social cobra un importante protagonismo y el área emocional se torna de una intensidad importante.

Como adultos, cuando nuestr@ adolescente nos cuenta un problema, desde la perspectiva adulta, muchas de las veces, podemos percibir ese “problema” como algo sencillo de resolver e incluso sin demasiada trascendencia vital. Es por eso por lo que tratamos de ayudarles desde una perspectiva pragmática, ofreciendo soluciones que creemos útiles y dándoles una visión que les ayude a relativizar la situación. Cuál es nuestra sorpresa cuando ellos no reciben la ayuda como esperábamos, sino al contrario, parecen no sentirse comprendidos por nosotros, aún y nuestras mejores intenciones y lógica en el afrontamiento de la dificultad que nos plantean. Y aquí se encuentra la cuestión. Faber y Mazlish (2006) proponen que para comprender al adolescente el paso más importante es el de acoger y validar sus emociones. No se trata de ofrecer soluciones, se trata de mantener una escucha activa, una comprensión del estado emocional del otro y de comunicar que entendemos como se siente (pese a que no estemos en sintonía con su emoción). Devolver al otro comprensión, para conseguir acercamiento, apertura y comunicación. Para ello, las autoras ofrecen hacerlo a través de diferentes propuestas:


- Reconocer sus sentimientos con una palabra o sonido

- Identificar sentimientos y pensamientos poniéndoles palabras

- Ofrecer como deseo lo que no se puede ofrecer en realidad

- Aceptar sus sentimientos para construir nuevas conductas


Os proponemos poner en práctica estas recomendaciones y observar cómo funcionan en vuestra familia y con vuestr@ adolescente. ¡De todas formas, esta estrategia comunicativa puede servir para mejorar la comunicación en todas vuestras relaciones! Si queréis ampliar estas recomendaciones os sugerimos la lectura original de las autoras.


Faber, A. y Mazlish E. (2006). Cómo hablar para que los adolescentes escuchen y cómo escuchar para que los adolescentes hablen. Harper Collins Publishers.